Tratar de llegar lejos, crear un mundo distante al real. Aurar en cabezas distintas a las nuestras, orbitar en subconscientes lejanos, olvidarnos de lo palpable. Todos soñamos, soñamos con evadir montañas, cruzar al otro lado y ver lo enigmatico. Subimos huellas tras contrahuellas elevandonos entre un abismo de ideas. No es malo, pero peligroso. La mente es una arma de doble filo, derecha e izquierda. Yin o yan, chin o mucho, blanco o negro.
0 comentarios:
Publicar un comentario