Ver televisión no es muy de lo mío, pero de las pocas veces que lo hago he visto unos programas de realities donde se muestran las extravagancias y vidas de algunas celebridades. Todo un derroche de mal gusto y dinero, inalcanzables para los simples mortales que vemos esos programas en la mayoría de los casos. Aquel dicho de que “la clase no se hace ni se compra, con eso se nace” se aplica en muchas de estas celebridades, que son bufones de sus millones. Pensar en celebridad es pensar en la marquesa Luisa Casati, un legado de la historia de la moda y el arte, siendo una de las primeras celebridades conocida por ser una celebridad. Se auto-denominaba “una obra de arte viviente” y no para menos, se teñía el pelo de bermellón, se blanqueaba la cara con caliza, se pintaba los ojos de negro con Khol, además sus gustos por las joyas insidia en que fuesen caras o estrambóticas, como la serpiente viva que solía llevar como collar. Toda una musa que inspiro a muchos y aun sigue inspirando, gracias a esto en 2004 nace la firma “Marchesa” por el dúo Georgina Chapman y Keren Craig. Enamoraron a Hollywood con sus vestidos de noches ideales para las mas importantes alfombras rojas y destacándose por confeccionar piezas elegantes, chic, lujosas y muy femeninas. Este año Dominicana Moda 2011 contó con esta firma para engalanar el desfile de clausura y debo confesar que fue muy acertado.

Austria Ulloa


