22 mar. 2016

Operación Salud


Después de unos casi dos años desenfocado de mi salud, hace unas semanas decidí tomar en serio lo que a la larga podría volverse un mal irreversible. No es un secreto que mi hígado esta casi para paté y que debería llevar una dieta estricta, sumada al gimnasio. En solo 20 días ya estoy casi en mi talla de esa época -cualquiera pensaría que han pasado décadas- en la que mi vida era diferente. Mientras muchos hacen la operación cuadritos, yo hago la operación salud. Antes hacia un lunes a lunes en el gimnasio, ahora estoy gradualmente volviendo a ese estilo de vida. Es un sacrificio, nadie dijo que seria fácil. Estoy feliz con los resultados que estoy viendo en el exterior y que benefician mas mi interior.

En cuanto a la dieta, elimine todas las frituras, el arroz, la papa, el pan, las pastas, el refresco, los jugos y el alcohol. Todo esto durante la primera etapa, en la que con ayuda de mucha agua, jugos verdes, ensaladas y carnes magras limpio mi organismo. La papa no la volveré a incluir, es mi enemiga a muerte y el alcohol ahí veremos, pues el hígado no quiere nada con el.


13 mar. 2016

Después del salmón, el pollo a la plancha

En mi entrada anterior hable de mi experiencia cocinando salmón. Este fue mi primer intento real de cocinar algo mas que un huevo revuelto. Pues hoy decidí ver como me iba con pechuga de pollo a la plancha. Lo mas difícil fue esperar que se descongelara la pechuga que un día fue fresca. Mi mayor reserva con la cocina es el tiempo de espera para cada cosa. Mientras esperaba, me puse a preparar el acompañamiento, una ensalada compuesta por: lechuga, tomate, pepino, apio y cebolla. Dicha ensalada estaba complementada con un aliño casero que también prepare que tenia, aceite de oliva, pimienta negra, jugo de limón y ajo. Cabe señalar, que fue una variante de la ensalada de atún a la South Beach, sin atún, ni aguacate, ni mucho menos rábano, la cebolla la incluí yo. Pues listo el pollo para trabajarlo, le toco la sal y pimienta al gusto y un poco de limón, la plancha lista con algo de aceite de oliva y fuego lento. Deje que se cocinara de un lado y luego de otro, procedí a tapar por unos minutos, luego subí el fuego para que tomara un poco de color. El resultado, no sabia que era tan fácil hacer un pollo a la plancha y me gusto.

 Pechuga a la plancha con ensalada.
Foto: Angel Tejeda Piña


2 mar. 2016

Aprendiendo a cocinar

No me veo como en principios de este milenio o unas décadas atrás intentando abrirme al mundo culinario, atado a un libro de cocina. Pues anoche di el gran paso y con ayuda de Youtube, pude hacer un salmón con unos tomates a la plancha. El consejo de que 5 minutos de lado y lado son suficientes, no me sirvió de mucho. Entendí que el tiempo lo decide la llama y como no se regular la estufa, estuvo siempre alta. También interfiere el grosor del corte, cosa que me avisaron. Las capas mas externas quedaron espectaculares al sellarse, con la ayuda de la típica combinación de la sal y la pimienta al gusto, pero el centro quedo crudo. Por suerte es un pescado para comer casi crudo. Debo confesar que no soy amante al tomate cherry y tampoco es el mejor aliado para el salmón, su fuerte sabor le quita dramatismo a dicho pescado. Para una próxima, ya tengo nuevos tips que me dieron, sobre usar papel de aluminio para que sude un poco y otras cosas mas.
Salmón y tomates a la plancha, preparados por mi.
Foto: Angel Tejeda Piña